Del Capitalismo de Nube al "Tecnofeudalismo": Una Mirada a la Provocadora Tesis de Yanis Varoufakis
- Roberto D'Alessandro
- 29 jul
- 3 Min. de lectura
El exministro de finanzas griego y economista Yanis Varoufakis presenta en su más reciente obra, "Tecnofeudalismo: Lo que mató al capitalismo", un argumento tan audaz como inquietante: el sistema capitalista, tal como lo conocíamos, ha muerto para dar paso a un nuevo orden económico global dominado por las grandes tecnológicas. En esta nueva era, los mercados y el beneficio han sido reemplazados por las plataformas y las rentas, configurando un sistema con reminiscencias feudales donde unos pocos "señores de la nube" controlan los nuevos feudos digitales.
Varoufakis sostiene que la estocada final al capitalismo no provino de una revolución proletaria, sino del propio capital en su nueva forma mutada: el "capital de nube". Este capital, acumulado por gigantes como Amazon, Google, Apple y Meta, ya no se basa en la producción de bienes materiales, sino en la extracción de rentas a través de la propiedad de la infraestructura digital que media en casi todos los aspectos de nuestra vida.
Para el autor, todos nos hemos convertido en "siervos de la nube", trabajando gratuitamente para estas plataformas cada vez que generamos datos, creamos contenido o simplemente interactuamos en línea. A cambio de acceso a estos "feudos digitales", entregamos nuestro activo más valioso: nuestra atención y nuestra información personal, que luego son monetizadas a través de algoritmos que moldean nuestro comportamiento y deseos de consumo.
Implicaciones para la Arena Pública y el Consumo
Esta tesis resuena con particular fuerza. La dinámica del "tecnofeudalismo" redefine las reglas del juego para la política y las empresas de consumo masivo.
Para los actores políticos y partidos, el libro de Varoufakis plantea un desafío fundamental. El debate público ya no se libra primordialmente en las plazas o los medios tradicionales, sino en estos feudos digitales. La capacidad de movilizar, persuadir y comprender a la opinión pública depende cada vez más de la habilidad para navegar (y en muchos casos, pagar a) los algoritmos de estas plataformas. La formación de la agenda pública y la propia salud de la democracia se ven cuestionadas cuando el acceso a la información y al debate está mediado por entidades con intereses comerciales y un poder de vigilancia sin precedentes.
Para las empresas de consumo masivo, el panorama no es menos complejo. La competencia en el mercado tradicional, argumenta Varoufakis, se ve eclipsada por la dependencia del "capital de nube". Las empresas se convierten en "vasallos" que deben pagar una renta (en forma de publicidad o comisiones) a los señores de la nube para poder acceder a los consumidores. El éxito ya no depende únicamente de la calidad del producto, sino de la visibilidad y el posicionamiento que otorgan los algoritmos, cuyo funcionamiento interno es opaco y está sujeto a cambios unilaterales.
Una Crítica Necesaria, un Debate Abierto
Si bien la tesis de "Tecnofeudalismo" es provocadora y ofrece un marco conceptual poderoso para entender las transformaciones económicas actuales, no está exenta de críticas. Algunos argumentan que lo que Varoufakis describe no es un sistema postcapitalista, sino una nueva y más agresiva fase del capitalismo monopolista, donde la extracción de rentas siempre ha jugado un papel.
No obstante, el valor del libro reside en su capacidad para nombrar y analizar un fenómeno que redefine las estructuras de poder. Al trazar un paralelismo con el feudalismo, Varoufakis nos obliga a cuestionar la narrativa de un progreso tecnológico inherentemente democrático y a examinar críticamente a quién beneficia realmente esta nueva configuración del poder.
En definitiva, "Tecnofeudalismo" es una lectura esencial para cualquiera que busque comprender las corrientes subterráneas que moldean nuestra economía y nuestra sociedad. Para un profesional que opera en la intersección de la política, la opinión pública y el mercado, el libro de Varoufakis no solo ofrece un diagnóstico agudo del presente, sino también una advertencia crucial sobre los contornos del futuro poder. Es un llamado a reconocer que las viejas brújulas del capitalismo ya no sirven para navegar en este nuevo y desafiante territorio digital.






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