Tensión en la Salud de Bolívar: Personal de Enfermería Exige 100% de Aumento y Advierte con un Paro Total
- R. D'Alessandro
- 29 ago
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Actualizado: 6 sept
El personal de enfermería del Hospital Municipal Dr. Miguel L. Capredoni ha escalado su reclamo salarial, exigiendo un aumento del 100% sobre su sueldo básico y advirtiendo que, de no recibir una respuesta satisfactoria por parte del Ejecutivo municipal encabezado por el intendente Marcos Pisano, procederán a un paro total de actividades a partir del próximo lunes.
La medida de fuerza surge de la disconformidad con la situación salarial actual. Según manifestaron las trabajadoras, el sueldo de una enfermera ronda los $340.000, una cifra que consideran por debajo de la línea de pobreza e insuficiente para cubrir sus necesidades básicas. A esto se suma el bajo valor de las horas extras, fijado en $1.867 para los días de semana y $3.734 para los fines de semana.
El conflicto se intensificó tras una reunión con secretarios del gobierno municipal en la que se les ofreció un incremento del 7.5%, equivalente a aproximadamente $25.500 sobre el básico. La propuesta fue rechazada de plano por el colectivo de enfermeras, que la calificó de "insignificante" en comparación con el costo de vida actual.
En asambleas y declaraciones a medios locales, las voceras del reclamo han detallado los motivos de su movilización. "No se puede vivir con este sueldo. Muchos de nosotras somos jefes de hogar y no llegamos a fin de mes", expresó una de las enfermeras durante una protesta. Además del reclamo salarial, señalan una falta de reconocimiento a su labor profesional y una creciente sobrecarga de trabajo debido a la falta de personal para cubrir las vacantes de quienes han renunciado en busca de mejores oportunidades laborales.
Un aspecto destacado de esta movilización es su carácter autoconvocado e independiente de las estructuras sindicales. Las enfermeras han dejado claro que su iniciativa surge directamente del personal de base, argumentando que las negociaciones a través de los gremios no han arrojado soluciones concretas a sus demandas en el pasado.
La principal amenaza es la paralización completa del hospital. "Si esto no tiene una solución, vamos a parar el hospital", afirmaron, aclarando que, aunque se llegue a esa instancia, se garantizará la atención de urgencias y emergencias para no afectar a los pacientes en estado crítico. Actualmente, ya se encuentran realizando una reducción de actividades, limitándose a la toma de signos vitales, administración de medicación y atención de urgencias. La amenaza de "parar el hospital" no es un recurso retórico, es la puesta en escena de su poder real y fáctico. Como ellas mismas argumentan, son el primer y último eslabón en la cadena de cuidado del paciente. Un hospital sin enfermeras no es un hospital, es un edificio. Esta conciencia de su indispensabilidad es la fuente de su fuerza y la principal variable de riesgo para la administración Pisano.
El conflicto ocurre en un momento políticamente sensible, a poco más de una semana de las elecciones legislativas. Las propias trabajadoras han reconocido que la fecha fue elegida estratégicamente para visibilizar su reclamo, considerando que es el momento en que las autoridades políticas son más receptivas a las demandas sociales.
Hasta el momento, el personal movilizado solicita una reunión directa con el intendente Pisano y una propuesta formal que responda a su solicitud de un aumento del 100%.
Lo que está sucediendo hoy en Bolívar con el personal de enfermería del hospital municipal no es una mera disputa salarial; es la manifestación de la crisis económica y financiera en la que se encuentra la administración municipal y que resquebraja desde adentro el corazón mismo del sistema público de salud.
La comunidad de Bolívar se mantiene a la expectativa de una resolución que evite la interrupción de un servicio esencial para todo el distrito.






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